Ayuda a otros a votar

Por, Luis Alberto Nina

Decide en estas elecciones

Nunca he sido el hombre más decisivo en la vida, pero creo que sé decidir. Me parece que es algo que mayormente se aprende usualmente cuando se es adulto, cuando se tiene hijos y ellos esperan por que uno tome decisiones. Ya a ese punto, no hay vuelta atrás; debes decidir. Y realmente no existe ningún problema en decidir, cualquiera puede y debe hacerlo. Una decisión puede que sea y/o resulte buena o mala. Lo positivo de esto es que, si decides para ti, será siempre algo correcto; porque es a ti a quien le toca decidir por ti, no a otro, a otros. No obstante, he visto que no a todos les gusta hacerlo. Por más lógica que tenga este escrito, no deciden por nada en la vida; esperan que otro decida para entonces subirse en esa idea. Y tampoco esto tendría nada de malo si se toma la idea de otro de manera voluntaria y no obligada. De modo que, y queriendo hacer una relación con las elecciones de este mayo en nuestra República Dominicana, debemos tomar decisiones y así ayudar a otros a que nos emulen. Y cualquiera me puede decir que esto no nos corresponde a nosotros, que no somos quienes para decidir por otros, que esto podría hacer más mal que bien…

La única razón del porqué la sociedad crea un paradigma es para diferenciar el talento, no en un tono altanero –de diferenciación per–se– sino, para darnos a entender que esa persona sí puede ser emulada, que intentando lo que él o ella hizo se puede lograr lo mismo. Es una forma de mostrar un logro para que la persona sin decisión lo vea, y entonces así aprenda a valorar la cima del camino. No todos avizoramos este fin. Por ende, no todos nos animamos a alcanzar algo que desconocemos.

No logras decidir

Si tú, que sirves como emblema de la juventud; si tú, que has logrado; si tú, que has sabido decidir; si tú, que luchas, que defiendes, que te molestas por las cosas mal hechas, que no tienes partidos, que no sigues a nadie, que eres critico con todos y todas, eres la persona ideal para decidir, para elegir por quién votar en estas próximas elecciones. Pudieras aducir que no quieres formar parte de una imposición, pudieras aventurarte a decir que no quieres imponer tus ideas en otros, pudieras quejarte de que no debes decirle a nadie lo que debe hacer, a que esa razón la encuentren aquellos que todavía no la tienen… Pudiera hasta decir más, no obstante, perdería el tiempo. Aquellos que todavía no tienen decisión, no la tendrán nunca si alguien no se las da. Existen personas que todo lo deciden, existen personas que no deciden nada. Es parte de lo que existe en cada sociedad de un país. Esto no sólo ocurre en nuestra nación, sino en todas, me atrevo a decir. Y para solucionar esto, siempre aparece uno y convence al que le urge ser convencido; siempre aparece alguien “paradigmático” y toma su decisión, que otros emulan sin que se sepa. Siempre ocurre algo como esto. La idea detrás de este escrito no es que se le diga a nadie por quién votar o no, sino que decidas por quien vas a votar, que levantes la voz; no todos son tan brillantes como tú, y no todos arribaran a una conclusión tan analizada como la tuya. Si no muestras por quién vas a votar, líder comunitario, periodista, artista, activista, estarás permitiendo que otros, los malos, finjan como espejo de aquellos que no saben, que no pueden.

Esto puede que suene a intromisión de un derecho humano. Puede que sí. Ahora, no nos podemos engañar, no es algo nuevo. Tampoco obligamos a otros a hacer lo que queremos, sólo nos expresamos. El periodista Ricardo Nieves, por ejemplo, dijo en días pasados, que iba a apoyar a Guillermo Moreno. ¡Por fin lo dijo! Apuesto que sólo esta expresión le sumará a Moreno, a lo diferente, al menos mil simpatizantes más. Sólo por esa expresión de un paradigma. Si Nuria hace lo mismo, ¿qué sucedería? Si lo hace un Romeo Santos, Anthony Santos o una Belkys Peña o un Jed Cordero, ¿qué sucedería? Más votantes no apoyarían a los malos y sí a los buenos. Y tampoco se tiene que decidir por la misma persona, en este caso por Moreno. Se puede elegir otro, pero diferente. Votar diferente es la clave aquí. Y solamente diciendo por quién votaremos, estaremos haciendo cierto tipo de activismo, ayudando así a nuestra nación. Recuerda que no todo el mundo es tan brillante como tú, hay quienes esperan hasta el último minuto para hacer lo que sea, sin control.

Lo único que yo pediría es que, en tu muro, pongas por quién vas a votar. Y si deseas, una o dos oraciones. Y ya. Claro que no tienes qué hacerlo, el voto es sagrado y oculto. No obstante, no estarás ayudando como especulo que ocurriría. Lo que va a suceder si hace esto es que, ayudarás a otros confusos a que decidan. Tengo a varias personas que han tomado partida porque ya decidí. Porque yo sí sé decidir, no temo. Pero entiendo que no todos tienen la misma voluntad. Eso se construye…

Decidete por Moreno

Emular a otros es también parte de la evolución de lucha, de la vida. Nosotros crecemos a cómo dé lugar, y en ese rigor la sociedad también se mejora. Cuando era más joven y salía a comprar ropa, algunos amigos esperaban a que fuese yo que comprara primero, luego algunos de ellos comprarían piezas similares. No es que no les “quede bien” cualquier ropa, es que no tenían elección, le temían, le huían tener que dar explicación del porqué eligieron X cosa y no Y. Igualmente, conocí a una muchacha que estaba dispuesta hasta a estudiar lo mismo que estudiara otra de sus amigas; a trabajar con similar intensidad, a querer, a tolerar. Estaba dispuesta hasta a opinar como opinaban otras. Esta muchacha no se hundió, no está terminada ni se lamenta. Ella dice que eso fue lo que conllevó a que empezara luego a tomar decisiones.

Nos ocurre a todos al inicio de nuestra vida, necesitamos de nuestros padres que nos digan lo que tenemos qué hacer, que nos guíen. Y es cierto que al inicio se valdría, puesto que nacemos con el desconocimiento de las normas sociales de Z cultura. No obstante, igual le ocurre a otras personas –ya adultas– que todavía no saben cómo adelantar; que no entienden de opiniones, que no conceptualizan. Necesitan adiestramiento, necesitan que alguien les guíe. Esperemos que sea hasta un día que de verdad les llegue el decidir. Lo que creo que no debemos, más en esta nación a punto del descalabro, es permitir que estas personas no se eduquen, no se guíen; que no ejerzan una opinión más diáfana, ecuánime.

En conclusión, lo único que tienes qué hacer es definir tu criterio, ayuda así  a otros a que emulen tus buenas decisiones; vota diferente. Entonces otros –que no saben cómo decidir– imitará tu práctica. No es imponer, es hacer activismo, colaborar en tu sociedad; es ayudar.

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