Besarte el amor

Por, Luis Alberto Nina

besarte el amorY te beso el amor… me quedo mirando tu piel y te beso los pómulos y te traigo todavía más a mí. Traigo todo tu cuerpo a mí… vuelvo y me quedo por unos intensos segundos y se alegran cada uno de mis sentidos; la voz de tu respiración decora el momento, me seduce. Entonces te acaricio el cabello, te beso los labios y te miro fijamente. No sé, pero hay algo que me gusta de ti, de todo; algo que siento cuando te beso los labios. Es una sensación fantástica… Y si deseas no hagas caso a mis palabras, sólo siente cómo reacciona mi cuerpo contigo, por ti… Está totalmente entregado a lo que tú le permitas, y a lo que no… Y sigo mirándote, y lo hago hasta llegar a lo más íntimo de tu expresión… besándote, besándonos, besándome sonríes entre mis labios, sonríes; sonríe cada pedacito de fibra de tu piel, se eriza, se moja, se dispone a todo… Llamas mis nombres y entonces tú me miras. Y no sé cómo lo haces, cómo me miras de ese modo… Me miras a los ojos como si fuera la última vez que fueses a tenerme; tu despedida, tu último aliento… Aprietas mi espalda, clavas tus dedos en ella, me dices que me quieres, me dices que me amas, me dices que te hago sentir cosas inexplicables, que necesitas de mí en tu piel, abrazándote; que quieres hacerme el amor, que mereces que te haga el amor. Me pides que te tome, que te haga sentirme más, que me hagas sentirte más. Vuelvo y te rozo el cabello, esta vez lo esparzo por el aire, y quedan flotando cada una de sus hebras. Me contagia el olor que los dibuja, me contagia el aleteo que se ha guardado entre todo tu silencio…besarte el amorQuiero besarte el amor, no sé cómo decírtelo de otra manera, más que decirte todo esto. —Quiero hacerte el amor, —me respondes—. Y yaces en una cama cualquiera, entre almohadas cualesquiera, entre unas sábanas blancas cualesquiera… y tus extremidades, y la forma de tus pies arqueados, y tu mariposa aplaude… y tus senos erguidos, tus labios rosados y mojados de sed, tu pelo enroscado y de lado, y ese olor que te distingue, y ese olor que te distingue, y ese olor me envenenó de tiempo y espera… ¡Qué sensación siente el amor, amada de mis noches, Musa de un momento eterno! ¡Qué cosa tan grande ésta! besarte el amorMi cuerpo ya no aguanta, no aguanta mi cuerpo, se exaspera el deseo de tenerte, de que tengas de mi cuerpo… ¿Cómo pueden aguantar dos ganas que se conocen sólo de sueños; si no somos de hierro, si no somos de piedra? Y ya no sé qué hacer, más que intentarte. No sé qué hacer, más que mirarte. No sé qué hacer, más que correr a ti, a tu cuerpo, a tu todo… No sé qué hacer, más que besarte. Besarte los labios, besarte el aliento, besarte todo el rostro, besarse el pelo, la frente; besarte los hombros, besarte el mismo centro del pecho; besarte… besarte… besarte.

Fuente (fotos)

Redes Sociales

Comentarios

Comentarios

Tagged on: