¿Cómo se precisa el amor?

San Valentín

Por, Luis Alberto Nina

Me acabo de enterar que las ganas que prorrumpe el amor se logran tantear con el uso de un estetoscopio. Por esta y otras razones perversas he adquirido nada más ni menos que una de estas pompas inmorales. Una ha sido para el examen de la presión arterial, que por cierto, anda muy conforme a pesar de todas las barbaridades a las que la someto consuetudinariamente; y la otra, para divulgar, como todo metiche y necio, los golpes o sustos con los que el deseo se entretiene…
Habrá sido un mero cobarde quien subscribió que el amor sólo se fía de las palabras y NO que también se mide de sístoles y diástoles.
Por ejemplo, para revelar si alguien «te mueve el tapete» o no, no importa qué tan cobarde sea o qué tanto pueda actuar o hacer creer que no, que no eres tú o aquella quien provoca los latidos de exasperación, sus verdaderos designios… debes acercarte a la víctima y después que le desenmascare la blusa, coloca la campana en la parte superior del aire desnudo, y no te atrevas a emocionarte con lo que puedes ver, sino con lo que estarás a punto de sentir… este aparato, el monstrúo de la sinceridad o estetoscopio de la inspiración, no importa el disfemismo, mostrará cada verdad dentro del cuerpo. Principalmente lo excitado que éste se encuentra por tu presencia; no importa que su voz lo niegue o te golpee…
Así es que, para este San Valentín no compres flores, chocolates ni joyas de Tiffany & Co., más bien obtén un adminículo de la verdad romántica. Lo que las miradas esconden y la voz calla, el corazón lo grita con bastante precisión

 

Fuente: foto

Redes Sociales

Comentarios

Comentarios

Tagged on: