¿Saben conceptualizar los dominicanos?

Por, Luis Alberto Nina

Conceptualizacion

Cuando el expresidente dominicano, Leonel Fernández, dijo que, «Los dominicanos no saben conceptualizar», en vez de «echarle un cubo de agua fría» a esa idea, de menospreciar a quien se pronunció, de ignorar la materia o acusarlo endilgándole una que otra ofensa, yo preferí indagar nuevamente, primero que todo, el concepto, «Conceptualizar». Y este fue el resultado que me dio, según la RAE: «tr. Reducir algo a un concepto o representación mental». Pero me faltó más, a lo que averigüé la definición de «Concepto», según Wikipedia.org: «Son las unidades más básicas de toda forma de conocimiento humano; construcciones o autoproyecciones mentales, por medio de las cuales comprendemos las experiencias que emergen de la interacción con nuestro entorno. Estas construcciones surgen por medio de la integración en clases o categorías, que agrupan nuestros nuevos conocimientos y nuestras nuevas experiencias con los conocimientos y experiencias almacenados en la memoria. Se considera una unidad cognitiva de significado; un contenido mental que a veces se define como una ‘unidad de conocimiento’». ¡Bien! Yo creo que todo este brollo, paradójicamente, habría que conceptualizarlo, para arribar a una conclusión un poco más diáfana, más entendible. Conceptualizar no es más que, según mi criterio, usar la información que se tiene y la que se provee, organizarlas, analizarlas y arribar a una conclusión relevante a lo que se intenta descubrir. La misma debe ser lógica, sin sesgos y debe estar vinculada al presente. Conceptualizar no es fácil realmente, pero a la vez es natural; porque el cerebro, si hay enfoque, lo hace de manera natural. Parar lograrlo necesita tener vínculos emocionales, culturales, técnicos o cientistas, éticos y/o sintácticos, entre otros. Si no se incluyen todos estos elementos y los que faltan, entonces no se arriba a una conclusión algo exacta. Con esto no digo que, conceptualizar es arribar a la verdad, imposible que diga eso, sino arribar a una opinión que encaje en el intercambio de ideas, que tenga sentido lo suficiente para no ser desperdiciada.

Leonel Fernandez

Después de definir nuevamente el concepto «Conceptualización», de arribar a la misma idea que tenía antes, decidí, antes de acusar a Fernández, como veía que lo hacía la gente; antes de responderle formalmente, antes de generar un criterio en sí, opté por analizar a la sociedad a la que éste se refería, a ver si era que tenía algo de razón, o si lo que dijo lo hizo con otro propósito macabro de esos que lo caracterizan.

Algo que debo decir de mi reaccionar

Desde pequeño nunca he sido un ser humano de aventurarme a la expresión sin el análisis. Muchos dirán que, es imposible esto si se trata de mí, que soy muy aventado y que si no es que ofendo rápido es que no analizo las cosas que voy a decir. Y mi respuesta es que no. Yo analizo mucho, bastante diría; el problema es que no lo analizo en ese entonces, ya lo hice antes. Todo lo que sale de mí con autoridad es porque ya ha sido conceptualizado. No es que de todo opine, no. Hay trillones de temas que no sé siquiera que existen, otros que no manejo ni su lenguaje, y muchos que no le encuentro solución. Por ejemplo, «Pena de muerte»: no sé qué opinar al respecto. En primera instancia diría que no, que no somos quienes para quitarle la vida a nadie, pero entonces pienso en Hitler, en Stalin, en Pinochet, Franco, Trujillo, y me callo. Si diese una opinión –como siento que debo darla– sé que estaré siendo incoherente. De modo que, cada vez que se toca este tema, me quedo callado. No sé cómo viven otros la vida, pero durante el día yo analizo los temas y elijo una esquina. No vivo mi vida sólo riéndome o enamorado. Yo tiendo a pensar las situaciones de la vida, así ya estoy preparado cuando surgen los temas. Y puede esto aparentar imposible, utópico, increíble quizá, pero así supongo que todos quienes generan un criterio «inteligente» digamos, modestia aparte (hablo de inteligencia porque es pertinente, no intento aducir que lo que critico es como tal, sino que, se usa la inteligencia o la conceptualización para arribar a un criterio, tomando en cuenta todos los datos usados)… decía que, todos quienes opinan con algo de base es porque ya lo conceptualizaron. No es propio generar un criterio complejo de algo que se acaba de decir, no sin el análisis. Así no se vive, opino que no. Los temas, las ideas, las disyuntivas, hay que ponderarlas, como dicen los gringos, encontrar sus Pros y sus Contras, y luego arribar a una conclusión precisa, de acuerdo al raciocinio, y que ésta no tenga sesgos, que sea lo más objetiva posible. En mi caso, los temas que supe a mis 22 años de edad, cuando escribí las ~450 paremias de lo que eran mis ideales en ese entonces, no han variado. Todo lo que opino, teóricamente, atraviesa uno de esos ~450 filtros. Y obviamente, a través de los que he aprendido en esta nueva década que se ha incorporado a mi accionar. Cuando se me habla de aborto, por ejemplo, ya tengo una opinión fabricada; de tolerancia, tengo otra; de legalización de narcóticos, tengo otra; de Dios, tengo otra; de la educación, tengo otra; y así… Naturalmente existen trillones de temas los que no manejo ni he ponderado, existen esos que tampoco sé lo que significan. Soy un ente bruto, de poco raciocinio, sino que, intento, de verdad que intento arribar a la mejor conclusión que pueda abarcar mi corto saber. Y de ahí la vierto. Quiero decir que, si no domino el tema para nada, no opinaré, pero sé que a veces pecamos en esto y de todos modos opinamos. Lo que no hago, y muchas de mis amistades me pueden secundar en esto o contradecir es, arribar a una conclusión sin el análisis. Inclusive, suelo decir, cuando el tema nunca ha llegado a mi noción: «Ese tema nunca lo he sabido, dame un tiempo, déjame conceptualizarlo; atravesarlo por el filtro de «mi saber», llegar a una verdad personal. Claro, comprendo lo subjetivo que suele ser el tener que dar una definición de algo que apenas se ha analizado. Todo esto lo respeto, lo pongo en perspectiva, y admito ser un neófito en la materia.

Conceptualizar

Conceptualizar no es, y escribo este ejemplo, como siempre lo expongo ante las personas con las que suelo dialogar de modo formal:

Si el juez va a dar un dictamen e inmediatamente es frenado por un abogado o quien sea, aludiendo que se tiene otra prueba para el caso (asumiendo que esto sea legalmente permitido), el juez, después de leer o ver esta nueva prueba, si la misma es contundente, la función del dictador es, cambiar de opinión o de sentencia. Es decir, para conceptualizar es necesario que «todos» los elementos pertinentes a la materia sean puestos en la mesa y que sean igualmente observados; de igual modo que, todos esos elementos sean incorporados al análisis y como tal, en la determinación de dicha conclusión. Cuando se obvia uno de ellos (y ésta es mi opinión) no se conceptualiza. Conceptualizar es usar todos los elementos previstos, es arribar a una conclusión usando, como dije anteriormente, la lógica, lo emocional, lo sociológico, lo viejo y lo nuevo, etc.

Y creo que esto es lo que le ocurre al típico dominicano, como dijo Leonel Fernández… No fue como que hice ninguna investigación positivista o algo similar. No. Pero sí observé cómo una enorme parte de los dominicanos, aunque aparente un chiste esto, obvian pruebas elementales que les harían, teóricamente, cambiar de opinión. Me ocurrió en las pasadas elecciones: había escrito 70 puntos del porqué el presidente actual, Danilo Medina, no debía ser elegido presidente nuevamente («NO se puede ocultar). 70 puntos contundentes, de los que con solo uno se «debía» cambiar de opinión, si planeabas votar por él y/o su partido. Pero la gran mayoría de las personas que lo leyeron no modificaron su criterio. Con esto no digo que deben hacerlo porque lo dije yo o porque es su deber. Sin embargo, sí; sí creo de que después que usted analiza cierta información, si es que la analiza, debe ésta transformar para bien o para mal su decisión. Y eso no ocurrió, para ser realista, al menos con quienes me topé, ni siquiera en una sola persona. Nadie cambió su criterio. Absolutamente nadie. Nadie dijo: «Si Danilo ha hecho todo eso, yo no lo debo apoyar». Nadie lo hizo, según lo que sé. Eso le da aquiescencia a lo que dijo Leonel. Lo voy a arreglar un poquito: «El típico dominicano no sabe conceptualizar». El desenlace a estos 70 «NO se puede ocultar» me frustró. Quedé tan mal que, poco hablo de política dominicana ahora. Creo que me marcó. Me dio tan duro que, creo que no vuelva a tocar temas como estos como lo hice esa vez. Recuerdo que en una tenía a más de 700 personas, diría, acusándome, diciéndome lo analfabeta y estúpido que era. Lo cual puede ser totalmente cierto. No obstante, quedé marcado, para bien o para mal.

Concepto

La conclusión que tengo sobre todo esto es que, sin duda creo que el típico dominicano no sabe conceptualizar; cuando razona obvia la ética, la historia, la cultura, la dialéctica, etc. Y esto no sólo va a los danilistas o peledeístas, no. Sino a los perredeístas a los reformistas a casi todos aquellos que creen que, como dice Einstein (lo voy a parafrasear), «Haciendo siempre lo mismo, van a obtener resultados distintos». De igual modo, para quienes no votan, que creen que será mejor así, no entienden el concepto sociedad; igualmente para quienes defienden a los corruptos, para quienes no ven la educación como algo tan importante, etc… No quisiera lucir como el paladín del saber o que se debe hacer lo que digo o no. Ya lo he dicho antes, yo tampoco sé, soy un idiota más, un analfabeta. Sino que, al menos, como muchos que conozco, tratamos de ser mejores seres humanos, si cabe la expresión; procuramos aprender… Así como yo corrí a indagar sobre el concepto, antes que maldecir a Fernández, lo hice porque quise tener la información pertinente antes de…

En fin, ¿por qué es tan pueril todo esto del vivir? ¿Por qué le damos tan poca importancia a nuestro entorno, a lo que verdaderamente importa?

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