Consejo de un Poeta

Damas

Por, Luis Alberto Nina

Consejo de un Poeta

Siempre había creido que todas las mujeres debían ser consideradas “damas”, hasta hace poco en que me puse a analizar cuál debía ser mi criterio para esta categorización. La Real Academia Española define “dama” como: “mujer noble o distinguida; señora de honor”. Y obviamente, en lo cultural, esta aseveración denotativa siempre tendrá preceptos filosóficos de los cuales nunca extraeremos la verdad de quién o no representa una dama. Es por eso que hoy he lucubrado una manera personal de diferenciar las damas de las que no lo son. Quisiera creer mejor, que hay mujeres que son damas de los tiempos, que merecen bodas de cenicientas y que se les dé flores cotidianamente; y que el resto, está conformado simplemente por “mujeres capitalistas”, que a mi entender, en la búsqueda por la igualdad de género, si se quiere y el respecto en lo social, se aventuran a romper con algunos cánones doctrinales que han predominado en el trayecto de toda esta civilización. Lo cual no critico, sólo intento hacer cierta distinción del tema.

Si eres o no una dama es completamente irrelevante para mí; en sí no quisiera entrar en juicios de valores de quiénes son “mejores” o “peores” –si es que las hay. Sin embargo, como amante de la poesía y para este Consejo de un Poeta, me enfocaré solamente en describir las que creo que “son” damas. Mas, deseo hacer énfasis en una parte que he vivido en toda mi corta y perpleja vida. Soy de los que cree que a las “damas” no se les hace daño, ni físicamente ni psicológicamente. Las damas son el deleite de los gestos, raíces chocantes del destino que hacen cambiar o que mantienen erguido a lo opuesto. Las damas son el pálpito de la delicadeza vestida de eternidades; son chicas, talentos, hembras, féminas, mujeres o elegancias, entre más, que se plantan de inmediato y ni la nada las tuerce ni las vence… Y claro, antes de que se me pase y me acribillen las ofendidas sin razón, con esto no aduzco que a las “mujeres capitalistas” se les deba hacer daño, ni que sea justo o algo en esa tesitura; para nada digo esto. El principio de la diferenciación no resalta a una y hunde a la otra, esto lo logra la mediocridad; sino que sólo hace el llamado de una… En lo personal, siempre he abogado porque a ningún ser viviente se le haga daño…

Damas de un Poeta

Continúo, las damas son flores que el destino le presta a la vida, escasas efigies del alma, de la osadía, de la exquisitez candente y latente. Son de la imagen del arte; vulnerables y sabiamente femeninas; son propósito… De manera que, valóralas, no las dejes sufrir y haz de ellas lo que aún no sabes que harás; pero que sea completamente positivo. A las damas no se les engaña nunca… nunca… Y éste es mi Consejo de un Poeta.

Ahh, se me olvidaba, siempre he tenido la sensación de que las damas tentan la estancia de manera incondicional, atractiva y valiente, cuando visten sus piernas cruzadas…

Fuente (RAE)     /     Fuente (fotos)

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