El justiciero plagiador

Por, Luis Alberto Nina

Si vas a plagiar, asegúrate de sacarme de tu vida o, si es por las redes sociales, borrarme de tu listado de amistad, porque si descubro que te has robado una idea, no vamos durar mucho unidos; de seguro te molestará lo que te diré.

Plagio

Esto se lo acabo de escribir a un plagiador, que –tomando en consideración su grado de “lucha en contra de lo mal hecho” y la forma en cómo se expresa– evidencia que supo lo que hizo. No se puede ser tan exacto con las ideas:

Justiciero

Yo no sé mucho de la vida, soy un analfabeto que va en contra de TODO lo malo, de todo; que no le tiene compasión ni a su madre. No simpatizo por gobierno alguno porque han sido ladrones; el de Danilo, Leonel, Hipólito, PRSC, actual partido del PRD; y tampoco creo en Luis Abinader ni en su combo. Ahora, más que robar material, robar ideas sigue siendo peor para mí; como ésta. “Cuando el sabio señala la luna, el ignorante se queda mirándole el dedo”. Confucio dijo esto en Asia, mucho antes que Jesucristo apareciera. O sea que, lo que voy a colocar de quien creo que ha plagiado es un plagio, discúlpenme el pleonasmo. De modo que, como voy en contra de todo ROBO de ideas, de todas las veces, y como no me importa si fue Danilo, el Papa, Oro sólido o mi mejor amigo que lo hizo, y tampoco me quedo callado; robar una idea es a veces peor, aunque no pretendo generalizar, que lo que hizo Félix Bautista. Claro, esto tampoco es personal. Lo que sucede es que yo no miro rostro cuando actuo. No tengo amigos para lo mal hecho.

Plagio

Plagiador

—¿Dónde está la luna? —preguntó el astrónomo en ciernes.
—¡Allí! —apuntó con el dedo el astrónomo consagrado.
—¿Dónde? ¡Solo veo la uña de tu dedo! […]

¿Quién plagió? Por ahora, no es relevante quien lo hizo…

Análisis del Justiciero plagiador

Por las redes sociles debería existir una agencia investigadora que sólo se encargue de perseguir el plagio, y de borrar cuentas o multar a quienes cometan estos actos ilegales. Porque no es justo que una persona se dedique a idear algo y que venga un oportunista y se apropie de su idea, haciendo creer que es suya, sólo para “buscar aplausos”. En lo personal, esto lo aborrezco hasta el punto que saco de mi listado de conocidos a quien yo entienda que lo ha hecho en varias ocasiones.

Hay que entender lo siguiente: plagiar es fácil, sí. Muy cómodo y oportunista. Pero a la vez, plagiar es robar, y quizás lo sea hasta más que la típica categorización que le damos a cuando se roba algo material. O sea, plagiar una idea es ser más ladrón que Félix Bautista, como dije ya; o que Bernie Medoff. Considero, si lo miramos desde un aspecto dialéctico, que, este tipo de robo, el de lo tangible, realmente no le pertenece a alguien en específico, porque a la vez todo lo material no es de nadie y es de todos; en contraste a lo intangible, lo que se nos escapa de las entrañas… Me parece que a esto se le debe juzgar con más intensidad…

Plagio

De manera que, hay que reconocer que todo tipo de robo: tangible e intangible, es de considerarse abusivo y ofensivo para las sociedades del mundo… Aunque entiendo que quizá la humanidad aún no esté preparada para ser más rígida en la persecución de la mal–práctica de tomar ideas que no son nuestras, se están empezando a dar pasos cortos. Lo que sí creo es que no hay dudas que al mundo le hace falta más educación y menos vanidad.

No robes ideas de otros, no seas abusador. Si no puedes pensar por tu propia cuenta, ¿qué te puedo decir? ¡Edúcate más!

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