Exprésate

Por, Luis Alberto Nina

Todos tenemos algo qué expresar, séase algo de ribetes inteligentes o simplemente un gesto sagaz o banal; ahora, el tema en el s. XXI está en cómo expresar lo que se siente o pretende. Y para eso no hay escapatoria, hay que educarse primero, o mejor dicho, educar los destinos. Lo positivo de la aventura es que siempre hay tiempo para empezar, nada nunca muere hasta que verdaderamente muere. Y nunca es tarde…

Puede que todos secundemos la idea de que la educación en sí es una utopía, de «educarse» hablo; nadie nunca se educa por completo. La educación no tiene finales sino que, está atestada de eternos principios que no se cansan de aparecer y reaparecer con tan solo invocarlos. No existe, semánticamente hablando, ente educado, al menos no del Todo. Eso sí, existen personas que persiguen la educación a como dé lugar, y en estas Redes rebozan personas así, lo cual es algo bastante significativo para la evolución de las relaciones sociales y del mundo en general. Y para mí ésa debe ser la idea detrás de todo este vaivén de días nacen y la vida muere; educarse, para expresarse mejor… Tampoco es que hay que tenerle fobia a la expresión. Expresarse como sea puede que sea mejor que no expresarse en lo absoluto; sin embargo, hay que ser responsable, igualmente, y saber que lo que se dice tiene sus repercusiones. Si se dice de modo justo o no…

El filólogo–español, miembro de la RAE, Fernando Lázaro Carreter, dice que, «El lenguaje nos ayuda a capturar el mundo, y cuanto menos lenguaje tengamos, menos mundo capturamos. O más deficientemente. Una mayor capacidad expresiva supone una mayor capacidad de comprensión de las cosas. Si se empobrece la lengua se empobrece el pensamiento». O sea, en este escrito no hablo necesariamente de que hay que tener conocimientos, que se debe igualmente, para que –lo que se exprese– sea oportuno, coherente, propositivo, sabio, etc., sino que, lo que se quiere o pretende decir, se diga de la forma en que verdaderamente se siente, y no de otra…

Expresarse es dejar ir, soltar, liberarse, pero a la vez es, comunicar. Y la comunicación, aunque tiene muchos órdenes, tiene un solo propósito, y es informar, interactuar, conquistar, es decir: relacionar…  La expresión no es más que las alas de un vuelo que se siente y pretende llegar, y que para eso, debe saber el destino…

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