Homo Ecléctico

Por, Luis Alberto Nina

Una persona «ecléctica», procedente del eclecticismo, es una persona filosóficamente «actualizada, moderna». Y, aunque los orígenes de este concepto se remontan a las eras Presocrática y Clásica de Grecia, considero que puede que tenga mucha más validez hoy, en esta era del conocimiento, que cuando se concibió. La diferencia radica en que hoy hay más formas de derivaciones, es más asequible la verdad y, para quienes dudan de algunas tesis de la inteligencia o de la influencia de la sociedad en el ser, se carga un cerebro humano mucho más maduro o adaptado y apto para asimilar y refutar explicaciones por más complejas o pueriles que se presenten.

Una persona ecléctica tiene una mente de ideas filosóficas centralizadas, digamos; que no radicaliza sus versiones. Más bien intenta distinguirlas todas. La escuela ecléctica fue pensada primordialmente con la idea de valorar todas las informaciones o los conocimientos, combinarlos y entonces encontrar así  cierta verdad. El filosofo español, Ortega y Gasset, fue un propulsor, hasta cierta medida, de este ideal científico, llamémoslo, cuando expuso, en una de sus obras, La Rebelión de las Masas, la siguiente aseveración… aunque hace casi un siglo de ella, muy actualizada a la importancia de hoy: «Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil. Ambas son en efecto formas de la hemiplejía moral­».

Fuentes (fotos)      /     Artículo de Hemiplejía moral

Redes Sociales

Comentarios

Comentarios

Tagged on: