Nuestra Silla

Nuestra Silla

Nuestra Silla Por, Luis Alberto Nina   Ésta es nuestra Silla; cómoda, Plateada y viste tus nombres en cada una de sus coyunturas. Yace Ansiosa, extendida detrás de aquella pared amarillenta y opaca en que te inventé. Es nuestra, de nuestro Espacio: un hueco silente que late y Espera por ti. En ella subiré a Ella y, «manoseándole» las yemas

Otro más de ellos

Otro más de ellos

Otro más de ellos Por, Luis Alberto Nina Pero nunca le dije de los Jueves… pero nunca le dije del ciclope que palpitaba dentro de mi piel… con su ausencia… con su presencia… ¡que siempre latía, que siempre se esmeraba… por Ella! No acordamos nada, pero… Como todas las madrugadas tuve un sueño entre otros, este dominó mi emoción; apenas

Finalmente

Finalmente

Finalmente Por, Luis Alberto Nina Inspirado en las aventuras de una amiga que planea “aventurarse”; la emoción me revolcó tanto que, opté por escribirle algo, a ver lo que resulta. Finalmente… por fin se van a encontrar aquellos dejados al margen de un intento que retrasó un largo, prohibido y exquisito poema. Igual, va a suceder lo que tantas veces

Noveno Aniversario

Noveno Aniversario
Noveno Aniversario Por, Luis Alberto NinaOtro año más que trascurre y sigue el suspiro remontándose, aguantando, esparciéndose entre toda esta vorágine de exquisitez, tensión, aventuras y tiempo. Y regodeado yo, como aquel primer día en que me enteré que existía alguien con quien podía revivir mi existencia. Y nos conocimos, realmente nos conocimos; participamos en largos momentos de diversión y

Finales volátiles

Finales volátiles
Finales volátiles Por, Luis Alberto Nina Los finales son la pura organización de los empiezos. Nada termina que no haya arrancado y subsistido al menos con un suspiro. Hay distancias insólitas, insípidas y solitarias, ardides calmados, insistentes pero bastante versátiles, que revientan los sucesos que recoge la víspera de una aventura cualquiera.   Las terminaciones son el rendimiento de la pólvora

La incertidumbre de entonces…

La incertidumbre de entonces…
La incertidumbre de entonces... Por, Luis Alberto Nina Las berdaderas vatayas, así, mal escrito, se conquistan enfrentándose. Es decir, yo a veces despierto, desorientado de las emociones e indispuesto a seguir... Quisiera creer que tengo valentía para agarrar mi bolígrafo, la Silla, dos anteojos que uso; uno transparente, para ver mejor el horizonte y el otro, algo teñido de mercancía