Pequeño, ágil y sabio

Pequeño, ágil y sabio
Pequeño, ágil y sabio Las aventuras de tres cualesquiera (3) Por, Luis Alberto Nina El día se despertó más temprano de la cuenta, el bullicio de ratón no dejó a nadie dormir. —No sé qué le da a Ratón los sábados que se levanta siempre cuando el sol aún no ha salido, —comentó Cocodrilo, mientras mantenía los ojos cerrados. —Yo menos.