El típico dominicano

El típico dominicano Por, Luis Alberto Nina Al típico dominicano nadie supuestamente lo engaña; ¡es que es difícil engañarlo, casi imposible! Engañarlo: nadie ni nada ni con nada, éste se la sabe toda'. Por ejemplo, cuando un dominicano se da cuenta que estás a punto de cogerlo de pendejo o de "palomo", se vuelve una bestia, un fuerte, un tíguerazo.