La incertidumbre de entonces…

La incertidumbre de entonces…
La incertidumbre de entonces... Por, Luis Alberto Nina Las berdaderas vatayas, así, mal escrito, se conquistan enfrentándose. Es decir, yo a veces despierto, desorientado de las emociones e indispuesto a seguir... Quisiera creer que tengo valentía para agarrar mi bolígrafo, la Silla, dos anteojos que uso; uno transparente, para ver mejor el horizonte y el otro, algo teñido de mercancía

El reflejo

El reflejo
El reflejo Por, Oscar Wilde Cuento corto de Oscar Wilde Cuando murió Narciso las flores de los campos quedaron desoladas y solicitaron al río gotas de agua para llorarlo. –¡Oh! –les respondió el río –aun cuando todas mis gotas de agua se convirtieran en lágrimas, no tendría suficientes para llorar yo mismo a Narciso: yo lo amaba. –¡Oh! –prosiguieron las

Mi corazona loca

Mi corazona loca Sedosa como sólo tú, delicada altiva y arriesgada, erguida ¡qué dulce eres! Mujer de todo tiempo, mujer de toda expresión mujer callada, mujer talentosa y simplemente mujer... Todavía recuerdo aquel sabor de la vez que por primera vez intercambiamos algo. De ahí después fueron inseparables nuestras mentes, también lo quisieron tanto nuestros cuerpos. ¡No lo podíamos negar!

Espuela de caballero, Tus Mariposas

Espuela de caballero, Tus Mariposas Por Luis Alberto Nina Recóndita unión de placeres, despertar de encuentros y de sensación, vaivén de extremos, ¡solitaria! Eres la que nadie ve y la que todo retiene… Luz amarga y sincera, eres perpetua, heroína exquisita, la diva de tu muro… aunque poco caminas; viva y pausada, arropa lo lejano, sin perdón… También eres otra: libre