Una juventud sin esperanza, ¿por qué?

Por, Luis Alberto Nina

La virtud de la impotencia: toda sociedad en decadencia es propicia a la mediocridad y enemiga de cualquier excelencia individual; por eso a los jóvenes originales se les cierra el acceso al Gobierno hasta que hayan perdido su arista propia, esperando que la vejez los nivele, rebajándolos hasta los modos de pensar y sentir que son comunes a su grupo social. Por eso las funciones directivas suelen ser patrimonio de la edad madura; la “opinión pública” de los pueblos, de las clases o de los partidos, suele encontrar en los hombres que fueron superiores y empiezan ya a decaer, el exponente natural de su mediocridad. En la juventud, son considerados peligrosos; sólo en las épocas revolucionarias gobiernan los jóvenes; la Revolución Francesa fue ejecutada por ellos, lo mismo que la emancipación de ambas Américas. El proceso es obrar de minorías ilustradas y atrevidas.Juventud

Ejemplos como éstos se han visto en el desarrollo de toda la humanidad. Los jóvenes son los rebeldes; los de la tercera edad solamente están para no dejarlos entrar, mantener el Statu-quo, proteger sus intereses arcaicos y para evitar la evolución de los pueblos… No es lo mismo la energía física de la juventud que la de la senectud; y tampoco tiende a tener la misma sabiduría la juventud que la vejez. Desde luego que hay jóvenes estimulantemente sabios, que conocen más de lo común… lo que no hay es vejez energética lo suficiente (por orden biológico de la edad) y que a la vez racionalice con la misma magnitud como lo hizo una vez (esta teoría es de Ingenieros y yo la secundo). En definitiva, la edad no juega con el cuerpo. Sobre el saber de la vejez, ésta se construye con el pasar por la historia del hombre, se va construyendo con y sin estudios, como sea. Mientras más se acentúa la vejez, más resbala su saber; se pierde la memoria, se agota el esfuerzo, se va venciendo la persona. Y esto sinceramente no creo que tenga ninguna rama edadista ni nada en esa dirección; o sea, no se discrimina, sino que, la edad sí agota las rutinas, acostumbra lo ideológico, las tradiciones forman parte de los deberes y, por mala suerte, cae la verdad. La senectud es para el retiro, no para desanimar ni adoctrinar a la juventud. Los pueblos no cambian si piensan todos iguales. La rebeldía es de la disposición y a los jóvenes les llueve la vehemencia. Tenemos ejemplos como Duarte, Fidel y el Che, ¿Pero cómo podemos obligar a alguien a salirse de la trampa de la vida, si esta persona no quiere?JuventudLa gerontología social o la sociogerontología, que es el estudio de la vejez, advierte el poder de la mente, cómo ésta influye a cualquier edad, a todos los ánimos; y aleja el retiro porque de no ser así, se siente lo tarde excluido de la sociedad. Para un anciano, no servirle a la sociedad es la misma muerte. Y de que es ineludible la realidad de que existe un descenso en la capacidad cognitiva, destreza y competencia de la vida de un anciano. ¿Pero quiénes son estos personajes -de palabras populistas- que no le dan la mano a quienes pretenden empezar a trazar el camino? ¿Pero cuándo es que la candela cambiará de dirección? Porque no muestran siquiera los fósforos… Hoy tenemos empresarios que no se retiran, tenemos funcionarios que tampoco se retiran; tenemos ciudadanos que se niegan a perder el mando, que no dejan siquiera el papel para que la juventud lo empiece todo. ¿Hasta cuándo vivirán estos dinosaurios, que han secuestrado el llegar a ser de algunos que teóricamente empujan?

Nuestra sociedad ha experimentado muchos ejemplos de éstos: tenemos a un Joaquín Balaguer, expresidente, muerto ya, que se postuló para la presidencia de la República a sus 94 años de edad. Tenemos a un Cardenal que –ya llegada la edad de retiro– como estipula el Código de Derecho Canónico de la Iglesia Católica Romana, le ruega al Papa a que le extienda su “legado” un poco más. Igual ocurre con personalidades de la política y sociología dominicana, como Euclides Gutiérrez, Fello Suberví, Zoila Martínez, Milagro Ortiz, Álvaro Arvelo, Hugo Tolentino, Licelot Marte de Barrio, Agripino Nuñez; presidentes de clubes y hasta de negocios privados, etc… Y no es que dejen de existir por que sí, es que se le de paso a los jóvenes…Juventud¿Por qué los políticos esperan hasta ser cadáveres para que lo incontrolable los saque del juego? No se retiran nunca. Nadie se retira. Luego, les dicen a los jóvenes que se preparen para hacer y que empiecen a hacer, que se les está haciendo tarde para el minuto de la hora; que es tiempo de la verdad; que sin la práctica el futuro estará ausente de esperanza… Y todo esto está muy bien. No hay duda de que es racional y oportuno el que salten chispas como éstas. No obstante, esos que gritan que la línea del antes y del después aún no es visible; que debe ser delineada desde hoy, que no se aguante más “¡hasta cuando!”… Son ellos, los primeros que les ponen trabas a cualquier posible corriente que quiera encender. Son esos indolentes-egocéntricos-mezquinos-seudolíderes que se mantienen usurpando el futuro de los jóvenes.

 Fuente (cita: El hombre mediocre)     /     Fuente (fotos)

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