Libertad de acusación

Por, Luis Alberto Nina

Donald Trump

No le ocurre lo mismo a los políticos dominicanos en nuestra República Dominicana. Aunque hemos visto dos o tres escenarios como éste en toda la historia democrática. Sin embargo, en Estados Unidos esto ocurre a diario. La gente se expresa como sea y de quien sea a la hora que sea. No hay tregua con alguien a quien se le considere un abuso para la sociedad. Se les comunica en los medios de comunicación o simplemente se les dice en la cara: “Tú no me agrada por esto y por lo otro.” O “tú eres lo peor que le puede pasar a X cosa”. El típico estadounidense se toma muy a pecho muy su rol de ciudadano responsable. En contraste a la gran mayor parte del pueblo dominicano. Si un dominicano de éstos ve a un político corrupto o a un artista delincuente o alguien de este estirpe, que tenga dinero, poder o fama, en vez de reprocharle el abuso, o la ofensa o daño que le ha hecho a una parte de la sociedad, lo que hace es que corre adonde él o ella e intenta darle la mano y tomarse una foto. Es más, hasta autógrafos recopilan. Es una necesidad de ser alguien en la vida que, el dominicano normal obvia los malos actos de cualquiera. A menos que sean haitianos. Si son haitianos, no. A éstos el típico dominicano lo aborrece con toda el alma, como si fueran nazistas y ellos (los dominicanos) judíos.

“¡Disfruta tu Burger, racista!” 

¡Cuánto quisiera que en nuestra selva la gente de buena voluntad actuase de esta manera! Sería fácil hacerlo; si ves a Leonel Fernández por ahí, llámale “ladrón” o “corrupto”; si vez a Danilo Medina por ahí, llámale “Mentiroso” o “corrupto”; si vez a Miguel Vargas, “traidor”, “porquería”; a cualquier reformista, “bisagra” o “inservible”; a Hipólito, “mediocre”, “insuficiente”; a Luis, “eres más de lo mismo”… O a todos los otros políticos, funcionarios, religiosos, militares, jueces teóricos que no sirven para más nada que para apoderarse de nuestro patrimonio y empeorar la sociedad, “sinvergüenzas” o “injustos”… Lo que sea que se le diga a cualquiera de los malos sería de gran ayuda para el resto del futuro. Considero que necesitamos decirles todo esto a quienes administran el erario o influyen en el diario vivir a una alta escala (ese dinero es tuyo y de todos, el mismo dinero que te sacan de los bolsillos, buen pendejo, y que no te importa que otros lo usen para comprarse corbatas exóticas e ir a restaurantes. Es tu sociedad de igual modod). Considero que es la única manera que tenemos de desahogarnos.

Un aplauso a la chica que se valentonó para hacer sentir a Trump como una basura del siglo XXI, que para mi persona también lo es. La humanidad no está para aguantarle rechazos de un colectivo de ningún político o poderoso económico. A quienes le duelan las injusticias, que se expresen; cuando lleguen estos políticos, parence del asiento y grítenle algo antes de irse, hasta diga que no vuelve más a ese lugar; repúdienlo con vehemencia. Ya esta decisión no sólo existe en las urnas, como nos hace creer la seudodemocracia que todos estos demagogos han inventado en la literatura. ¡Usted exprésese si algo le repugna! Deje las malditas fotos para cuando los malos estén en las cárceles o en la funeraria.

Ver la mujer dominicana que le dijo a Vincho Castillo lo malvado que era.

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