Mi Querida Yuri

Por, Luis Alberto Nina

Fiesta

Hoy se encuentra de fiesta de cumpleaños alguien a quien quiero y quiero y quiero un montón, mi querida amiga, colega, cómplice, mi gran y delicada lectora, mi valorada rosa… Y como tal, es hoy para mí un día muy especial, para mí como para todas aquellas personas que tanto la queremos cerquita de nosotros. ¿Qué decir de ella que no se ha pensado antes? Una persona sumamente atenta, divertida, paciente, “¡’tate quieto!”; dama, alegre, organizada, romántica, inocente, femenina y hembra de muslos gigantescos y pasos firmes… Mi querida Yuri, cuánto aprecio te tengo, cuánto. Es como si se topara uno con alguien que le completa el resto de la vida, con alguien a quien uno no quiere nunca dejar ir de su vida; claro, la saca del carro, la deja sobre la lluvia a que pasen otros carros y le mojen la falda, el pelo y la cartera llena de cuarto, para tan solo recogerla y abrazarla y decirle lo mismo que siempre le digo: “Te quiero Yuri, y siempre, siempre, estoy aquí para ti, en mí puedes contar, confiar, desprender toda tu furia”. Porque sí que eres furiosa cuando te da el “Teke–Teke”… A veces creo que tu piel nunca se incomoda, porque eres una perfecta actora de este recinto de cosas danilas, digo… dañinas… de agrupaciones creadas con el fin de la maldad, de llegar a herir. Eres una actora que sabe vivir entre todo esto, sobrevivir – cargándote tú misma entre tanto lodazal. Y por eso te admiro, por eso te siento latente cada vez que recuerdo tu sonrisa, tus gestos, ocurrencias como las tuyas; ponerte la mano en los ojos mientras el sonido maldito inunda tu inocencia… ¡Si eres un encanto de mujer! Otra cosa, te sabes levantar de los tropiezos que te provoca el mundo éste, y cada vez que lo intentas, lo haces todavía más alto, más eterno, con más ímpetu, con mejores resultados. Y también por eso te quiero, porque nunca andas cabizbaja, a pesar de… Eres una guerrera, por esto también te admiro…

Amistad Este es tu día, mi querida Yuri, uno de esos días que son sólo tuyos y de nadie más, uno de esos días en que te invoco a que hagas algo todavía más fantástico; no se te olvide nunca que tu existencia aquí también tiene su propósito, que no es de mentira que existes, que también tú puedes, hasta más lejos… Y que, aunque Chayanne sea homosexual, lo cual respeto bastante, hay otro moreno que, aunque tiene esposa, Musa y “relambías”, te quiere y está dispuesto a que le pagues la renta en Jarabacoa y le digas lo bonito que es su pelo, su sonrisa, tu cuerpazo y ni hablar de sus nalgotas… Si sigo en estas, seré como Chayanne, pero antes de virarse, mucho antes… Ahibar

¿Qué más decir de ti, mi amiga? Que te quiero, que para mí eres especial, que tienes tu escondite en mi Calendario de Momentos, cerquita de ese Rojo que late de inquietud y desespero; que para ti siempre, siempre, estoy, para hablarte de cómo se visten hoy, si las llevas a correr, para contarte cómo mi vida se mueve y tu escucharme, para que me enteres de tus triunfos, de tus aspiraciones, de tus quejas, de tus sueños… Siempre estoy y quiero que lo sigas “supiendo”, que la luz de mi vida no es igual sin ti, que eres importantísima para mí, y que con una tía como tú, nuestra pequeña o pequeño “B.” no le faltará un consejo, un afecto o emoción, una dedicación, un empuje. ¡Vez, hasta para eso te quiero! No sólo para que me riegues libros o me hagas prestamos. Te quiero para tenerte cerquita toda mi vida, y un poco más; ¿quién va a pagar mi velorio?

 Iris y Luis

Mi querida amiga, mi inocente amiga, mi femenina amiga, es un honor haberte encontrado, y no me importa si molestas,- soy leal a quienes son leales conmigo y tú nunca te ha ido, siempre te has quedado, siempre me has tenido presente, más en esos momentos en que yo me siento solo. Porque yo también siento, ¡y sí que siento! Admiro esa forma de tú ser, de siempre estar en los momentos claves, de tantos consejos… Ahh, te admiro porque ya casi estas terminando el libro y me vas a decir cuáles pones te llegaron más, si alguno; cuáles te tocaron el alma, si alguno… Me vas a enterar si lograría su propósito.

Nos vemos para cuando el greñudo o la greñuda salga a la luz, quiero verte cerquita… por nada, sólo eso, que quiero verte cerquita también de las cosas que quiero.

Felicidades en estos 37 añitos de edad, no te exaspere que no son realmente muchos, faltan tres para los cuarenta, pero eso dura mucho para llegar, sólo tres sustos después. Mientras, a vivir, que para eso es que está hecha la distancia, para esparcirse por doquier… Recuerda el poema que te gusta de Las Miradas de mi Rostro:

Poeta

Todo por amor

A mí no me importa
que el mundo crea que te amo.
A mí no me importa
que el mundo crea que te odio.
A mí no me importa
que el mundo no crea nada de nosotros.
Lo único que me importa

es que tú estés a mi lado.
Lo único que me importa

es que, estando tú a mi lado
yo a ti también te importe.

Resumo: para eso es que está hecha la distancia, para esparcirse por doquier… remangar el recorrido y doblarse en las veces; cuando estés a punto de olvidarte, lleva contigo una imagen o cierra la mirada, recordarás que de las orillas sólo restan los fines, que del amor sólo queda el intento, que tragarse algo sin gustarle es parte de la época si quieres ver también la luz. No tienes que irte, si no quieres; que quedarse, si no quieres; que aullar si lo que estás loca por hacer es temblar. Soy de las personas, aparte de escribir muchos disparates que no releo, que piensa en grande. Y cuando digo en grande no abogo porque soy el que mejor lo hace o el que sabe lo que hace o el que logra cosas en grande, sino que, yo aspiro a cosas, suspiro cosas, y las salgo a buscar. A veces no están, ya sabes Yuri, mi Yuri, mi querida Yuri, que, cuando menos se piensa la vida se pone de nuestra parte y si todo lo anterior estuvo en su puesto, nos carga con ella y nos deja al extremo. Y sabes lo enorme que nos fascina quedar allá a lo lejos, detrás del intento, encima de algo que nos protege, abrazados a un afecto. Pon de tu parte, que la vida hará su función. Mientras, suéltate la cola, que eso no es para este tipo de distancia, quítate los tenis, brinca y mientras, apriétate una oreja, y si pareces loca cuando lo hagas, si alguien tiene el descaro de decírtelo, eso mismo quiero que hagas, que actúes así, con descaro. Tanto orden para qué, a la vida no le gusta lo común, lo perfecto, lo que, como dice Serrat, “se mueve no sale en la foto”. Es no salir en la foto que tú quieres, estás en todas. Eres una postalita repetida… Quiero que hagas cosas que te llenen a ti, si como quiera critican, que te saquen el espíritu a ti, a nadie más, ni a mí… Hay tanto mundo por vivir y tan corta la emoción. ¡Vívete! Es lo único que te queda, todo lo otro es simple aroma, sonoridad, a ninguna “cobra sus cantos levanta”. Ahora, ¡voltéate y termina de leer mi libro! ¡Jummm! O te odiaré más de lo que lo hago. Y no dejes de visitarme en www.facebook.com/calendariodemomentos o en mi Website: www.luisalbertonina.com

Recuerda que si no estás, te saldré a buscar. Te quiero amiga, ¡más que el diache! Un paquetón. “¡’Tate quieta!”.

Te quiere, tu amigo

Luis Alberto

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