Opiniones Infantiles

Gnoseología

Por, Luis Alberto Nina

Uno de las inconveniencias con las opiniones es que debido al lenguaje común que tienen algunos temas, como por ejemplo, la política o la sociología, nos he fácil pasar por desapercibidos cuando nos pronunciamos al respecto; proponiendo –como tal– que se tiene noción exacta de lo que se expresa. De lo que sí estoy seguro es que, nunca se les verá opinar sobre qué «medicamento se utilizó para remediar el cáncer del hígado de la señora de 52 años de edad», por ejemplo; ni «cuál sería el método más efectivo para el diseño de una máquina que viaje en el tiempo». Y esto se debe a que la falta de información y su complejo lenguaje evidenciarían que no se sabe realmente de lo que se estaría abordando. De modo que, esta es la diferencia entre las opiniones: pocos tienen consciencia y conocimientos de lo que comentan y casi todos, de manera consecuente y hasta misteriosa, nos pronunciamos haciendo creer que dominamos el tema.

En síntesis, somos enfermos en búsqueda de prestancia y sin haber siquiera estudiado sobre la materia, que es lo patético, le presentamos a otros nuestras aventuras, a ver si se cuelan y logran confundir, cuando en realidad, somos falsos profetas, simuladores de algo que intentamos y/o se da o no; al punto de que, si no se asimila, llamamos al irrespeto y a la poca consideracióne.

Conclusión

Si usted no sabe de lo que habla, no persista en sus opiniones; opinar no es lo grave, es defender esa absurda opinión, que bien reconoce que no sabe.

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