Síndrome de Jennifer López

Relaciones de Parejas

Por, Luis Alberto Nina

jenniLo que hace esta artista, Jennifer López, ya debe constituir algún tipo de síndrome de la personalidad; algo que considero sumamente admirable, cabe decir, y a la vez bastante peculiar; rompiendo así con muchos de esos cánones morales que gran parte de la cultura global nos ha impuesto sobre el matrimonio, el amor y la felicidad. Para Jennifer, aparenta que tener diez relaciones de pareja y/o casarse con ellas –de seguro– no es más grave que peinarse, apearse de la cama o ducharse. O sea, establecen prácticas tan normales –para ella– que volver a “fracasar” para entonces “triunfar” es cuestión solamente del tiempo. Hasta el día de hoy, ella lleva infinitas relaciones de pareja y no sé cuántos matrimonios (en un periodo de 15 años). Y sin duda, me atrevería a decir que posiblemente todas esas uniones, se han formalizado en un supuesto amor que siente ella tener. No es ni por economía ni lo es por figureo. Ella aparenta hacerlo porque así  lo siente.

Para mí, todo esto llega a constituir un fenómeno meramente psicológico, en que la personalidad resulta estigmatizada por las costumbres de la sociedad. Lo que muchos entendemos es que, ella verdaderamente quiere o intenta ser “feliz”, y para obtenerlo, busca cualquier manera posible en que tenga dominio, sin importarle lo que crea nadie. No obstante, eso no suele ocurrir con la gran mayoría de nosotros y quizás por esto es que causa algún tipo de sobresalto. Por otro lado, a nosotros sí nos importan las historias que se nos dijo de la moral, de la vida eterna de las relaciones de parejas. Es más, hasta le tememos. A nosotros nos importa el qué dirán y en esa dirección es que solemos conducir nuestras vidas, y cuando vemos lo antónimo a todo esto, nos anonadamos. A Jennifer no. A Jennifer sólo le importa ella y sólo ella. Al menos es lo que aparenta, a menos que fuese criada en otras culturas de lo que se percibe en el mundo de hoy. Y sinceramente creo que todos deberíamos vivir como lo hace ella; no que nos casemos cinco veces o que tengamos diez relaciones en tan corto tiempo. Sino que hagamos lo que sea que tengamos que hacer para conseguir nuestra alegría. Siempre y cuando este accionar no lastime realmente a otros cercanos…sienteHablando de a quién lastimamos: se podría entender que el dejar a nuestra pareja, es una manera indirecta de lastimar a alguien, pero debo decir que no es así; una persona no debe estar destinada a estar con otra por el resto de la vida sólo por qué existe moral, sólo porque se debe o porque hay hijos o porque se le juró a un sacerdote. No. Todo esto es más bien insípido. Debe existir otra causa más lógica y menos egoísta del porqué una pareja se mantenga unida, cuando uno de los dos –lo que más desea– es expandir sus alas y volar. Séase con otro, o en total soledad. En ella creo que encontramos una respuesta revolucionaria…

El Síndrome de Jennifer López nos dice que, hagamos todo lo que nosotros queramos con tal de intentar ser “felices”, que abandonemos lo que sea que se tenga que dejar, que agarremos lo que sea que se tenga que sostener y que lo apretemos con euforia, hasta que todo merme y que volvamos a errar por la vida. Es en un caso como éste que la inestabilidad del cuerpo debe ir de la mano de los cambios del tiempo. Y Jennifer, mi héroe, sabe esto y lo hace. ¡Qué no nos dé susto ser nosotros!

 Fuente (fotos)     /     Ver fotos de los siete hombres de J-Lo

Redes Sociales

Comentarios

Comentarios

Tagged on: