Una última esperanza

Por, Luis Alberto Nina

Yo creo que si dejamos todo a que el pueblo dominicano se levante y haga la revolución que todos quisiéramos, entonces, pueda que sigamos con los mismos políticos en el Poder y no lleguemos a ningún lado. Claro, hasta que la olla aguante… Desde mi punto de vista, sólo logro lucubrar tres escenarios en que el pueblo dominicano saldría a flote en todo esto del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la inminente destrucción de nuestro patrimonio.

  1. Que Estados Unidos, la OEA u ONU/CIDH (si tienen legitimidad), “se pongan los pantalones” y manden a extraditar a políticos y militares dominicanos. Si caen presos por lo menos 50 sinvergüenzas–ladrones, entonces quizá se empiece a pensar con otra mentalidad.
  2. Que el PLD “implote”. Si Leonel Fernández agarra a su gente y divide el partido. Y si hay dos partidos, más los otros de la oposición, todos se verán en la obligación de hacer un mejor trabajo. La competencia sería fáctica.
  3. Si los empresarios, la Iglesia y la Sociedad Civil, en conjunto, Participación Ciudadana, Fundación Institucionalidad y Justicia, Poder Ciudadano, etc., se organizaran en una misma queja; la mafia del PLD deberá escucharlos.

Conep¿Qué dijo el CONEP sobre el país?

El Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), habló sobre la necesidad de promover un mayor nivel de institucionalidad en el país. Con lo que intenta llamar a la reflexión a todos los dominicanos interesados en el progreso del país (resumo los cuatro puntos):

Las aprobaciones de una nueva ley electoral, una ley de partidos, una ley de responsabilidad fiscal, y la plena independencia y fortalecimiento de las instituciones llamadas a regular el proceso electoral y a garantizar el cumplimiento de las leyes. Leer los puntos más definidos.

Reinaldo Pared Pérez responde de la siguiente manera:

Más que de un dirigente empresarial me parecieron la postura de un dirigente partidario porque, llegar al extremo de decir que ha colapsado el régimen electoral, yo creo que es una actitud tremendista.

Claudio Antonio Caamaño Vélez expresó lo siguiente, que me parece brillante:

Es lógico que los que colapsaron el sistema electoral dominicano pretendan desacreditar esas verdades irrefutables. Pero es absurdo decir que a los empresarios no les compete ese tema; como si las autoridades “electas” el 15 de mayo no fueran a administrar los impuestos que ellos pagan; como si la estabilidad económica no tuviera que ver con la estabilidad política; o como si los empresarios no fueran también ciudadanos. Los que nos gobiernan hoy exhiben un poder que no respeta la sana crítica, incluso si viene de los que soportan económicamente la estructura de la cual parasitan. La preocupación de que un partido haya usado toda clase de argucias para monopolizar el poder, arrasando con el equilibrio político, soporte de la paz y la estabilidad, no debe ser preocupación exclusiva del CONEP. Decir que “la confianza en la institucionalidad que rige las elecciones se agotó”, que “en nuestra sociedad hay un malestar de desconfianza en las instituciones a las que hemos entregado la función de representarnos”, es una clara lectura de la realidad.

la justicia

Luis Alberto Nina

Si bien es cierto que el CONEP ha sido parte de este desastre, también es cierto que poco se les debe culpar por no ser éticos, al menos no por lo que voy a decir. Considero que eso le corresponde eminentemente a los gobiernos de turno, del cual es el DEBER. Es cierto que teóricamente todos los ciudadanos debemos respetar la ley, actuar acorde a principios que no hagan alterar la paz social, el orden; no obstante, a éstos, los empresarios, uno solo los juzgo a veces, al menos yo, y lo hace con un solo dedo de la mano izquierda… Este fiasco, esta porquería de sociedad en la que nos vemos sumergidos es tajantemente la culpa de todos los políticos que han ocupado curules en la administración del Estado, no tanto de otros…

Lo que pretendo significar es que, si el CONEP quiere, ANJE, AEIH, ente otros, pueden empezar a cambiarle el rostro a este desastre de dirección. Éstos –más que el pueblo– tienen el poder, no teóricamente hablando, sino fácticamente… Estos turpenes se expresan y los políticos tiemblan. Al pueblo poco se le hace caso. ¡Es que los políticos que manejan el dinero, puestos o sustos, tienen enredado en un puño a su mayoría, especialmente a los que no saben quiénes son sus propios verdugos!

¡Yo apoyo HOY a los empresarios! Su posible arrepentimiento es válido, si se concretase. Si dejan que el PLD nombre jueces de las altas cortes, ministros personales; no de Leonel, sino de Danilo, será más de lo mismo. Como dicta la fábula política de Tommy Douglas, Mouseland: “ahora van a sacar los gatos blancos para poner a los gatos negros”. Los danilistas no van a colocar piezas en que los peledeístas, los suyos, sean juzgados. Todo es parte del tinglado mafioso que impera en nuestra Selva. ¡Vamos empresarios! Hagan algo. Dejen de pensar en beneficios económicos por un solo mes. Un solo. Y exijan justicia. El pueblo –hasta los que poco saben, en un futuro– se lo agradecerá, volverá a ser gente. Porque una sociedad así, como la que se viste en nuestras calles, es poco probable que llegue a algo progresista. ¡Ya ni la esperanza le queda!

Fuentes (Caamaño)   (Reinaldo Pared)   (CONEP)   Fotos

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